Las protagonistas de estas historias suelen ser mujeres que se enfrentan a nuevos retos propios del mundo posmoderno, fraccionando su tiempo entre el trabajo, la pareja, deseos, nuevos ideales y participación en la sociedad. Si bien cada relato es diferente, la chick lit tiene lugares comunes como son la moda, la estética, los hombres y la vida laboral. Todo lo que hoy en día interesa y preocupa a las mujeres.
Bridget Jones y Carrie Bradshaw son dos de las heroínas más populares de la chick lit que dieron el puntapié inicial a este fenómeno que luego trascendió al cine. Londres y Nueva York son las dos capitales predilectas para este tipo de novelas, pero poco a poco se está ampliando a todas las grandes metrópolis.
“Yo creo que el boom de la chick lit se da porque la mujer cambió mucho en las últimas décadas, a la par del hombre. Así como el estrógeno comenzó a invadir a los muchachos dando lugar al “metro sexual”, el género femenino también fue influenciado por cierto porcentaje de testosterona dejando de ser el sexo débil para convertirse en un ser fuerte y poderoso”, explica Julia Larotonda, autora argentina de Luz, cámara, acepto.
